De perdones y amnistías. ¿Y la justicia?

* Este texto se publicó originalmente el 10 de Enero del 2018 en El Blog Mente Social en Animal Político.

Debemos reflexionar a fondo sobre nuestra relación con el perdón. Hoy es una relación anómica que nos está destruyendo, desgarrando el tejido social. Perdonamos todo como sociedad y no castigamos nada, casi nada (si acaso la pobreza que impide comprar “justicia”).

En México 97 % por ciento de los crímenes quedan impunes. Es decir, son perdonados ¿de veras queremos más perdones?

En México nos sobra perdón y nos falta justicia. La #CrisisNacionaldeImpunidad que sufrimos no es otra cosa que una apremiante tragedia donde la Justicia es una especie en extinción ¿Y le queremos dar el tiro de gracia?

Inmersos en una matriz cultural católica, a los mexicanos nos han hecho pensar que perdonar siempre es bueno, qué eso es lo que hay que hacer. El problema es lo que hacemos sin ton ni son.

Debemos reflexionar a fondo sobre nuestra relación con el perdón. Hoy es una relación anómica que nos está destruyendo, desgarrando el tejido social. Perdonamos todo como sociedad y no castigamos nada, casi nada (si acaso la pobreza que impide comprar “justicia”).

Estas líneas han sido detonadas tras la lectura de la carta abierta a AMLO que le dirige Javier Sicilia y el profundo y preciso texto de Jacobo Dayán citado en la propia carta.

Sicilia, por cierto, un católico sin ambages a quien solo troles y bots podrán acusar de represor, le comenta que incluso desde una perspectiva católica -donde el perdón ocupa un papel central-  la propuesta de amnistía flotada por AMLO es una patente de corso para el olvido.

Amnistía. Amnesia. Olvido, eso significan las palabras. Borrón y cuenta nueva. Esta secuencia redobla la impunidad, revictimiza, hace leña del árbol caído y resultaría en una verdadera apología del delito.

Comparto con Sicilia la impresión de que esta idea de AMLO no nace de la mala leche sino de una buena intención, de la creencia de que hay que hacer algo diferente para sacarnos de esta espiral de destrucción arrancada por la insensata decisión de Calderón de meternos por decreto a una desastrosa guerra contra los carteles del narco. Pero es verdad que “de buenas intenciones está empedrado el camino del infierno”.

Sicilia y Dayan convergen en que el perdón no es un punto de partida sino un punto de llegada.

Le dice Sicilia a AMLO: “Sea lo que sea, perteneces a la fe cristiana, y supongo que cuando hablas de amnistía –una palabra equívoca–, la confundes, en tu confuso y peligroso redentorismo, con el perdón. No son lo mismo, Andrés Manuel: el perdón nunca es olvido. Es una sobreabundancia del don del amor: una gracia, una gratuidad aumentada (per es un sufijo que aumenta el sentido de la palabra don, regalo, que viene a su vez de donare, dar). Pero para que se cumpla debe acompañarse de la justicia. El sacramento de la reconciliación, del perdón, tiene varias partes: examen de conciencia, dolor por el o los actos cometidos; petición de perdón, propósito de no volver a cometerlos y penitencia”.

Por su parte Dayan, ya no en un código teológico sino desde una perspectiva de respeto y defensa de los derechos humanos, nos explica el concepto de justicia transicional: “No se trata de amnistías sí o amnistías no. Las amnistías solo son una parte de un complejo engranaje y, en este caso, se insertan en lo que se conoce como justicia transicional. Hay que echar mano de toda la caja de herramientas y no solo de una de ellas (…). A grandes rasgos, la justicia transicional incluye elementos como la memoria, la verdad, la justicia, la reparación a las víctimas y las garantías de no repetición”. Para ilustrar el concepto señala la secuencia del caso colombiano:

 El “Acuerdo final para la terminación del conflicto y la construcción de una paz estable y duradera” contempla todo un sistema integral compuesto por los siguientes elementos:

  • Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No
    Repetición.
  • Unidad especial para la búsqueda de personas dadas por desaparecidas en
    el contexto y debido al conflicto armado.
  • Jurisdicción Especial para la Paz.
  • Medidas de reparación integral para la construcción de la paz.
  • Garantías de No Repetición.

Las sociedades que han pasado por procesos de violencia similares al nuestro comienzan por reconstruirse desde la recuperación de la memoria y la verdad. En nuestro país las autoridades han apostado por el olvido. Primero creemos un sistema robusto de Comisiones de la Verdad. Las amnistías después”.

Este caso ilustra con preocupante claridad el gran peligro existente en posibles “soluciones” políticas y futuras políticas públicas que acudan a soluciones mágicas basadas en las características propias de nuestra idiosincrasia y a la vez de nuestras debilidades institucionales. Hay que corregirlas no sobreexplotarlas.

Para salir de los ríos de sangre, del temor permanente, de la irritación cotidiana, de la naturalización de la venganza… es clave no olvidar. No olvidar ni el 2 de octubre ni ninguna otra fecha en el calendario. Primero, la verdad y luego la justicia, solo entonces debemos y podremos perdonarnos.

 

@guidolara

Tenemos partidos políticos de kínder

* Este texto se publicó originalmente el 23 de Noviembre del 2017 en El Blog Mente Social en Animal Político.

Desde siempre, en México se ha privilegiado el acuerdo cupular, a puerta cerrada, en espacios pequeños y en lo oscurito. Sin duda, así es más fácil llegar a decisiones, especialmente las que convienen directamente a los presentes en la negociación.

En México los partidos no llegan ni a primaria.

Así es, hoy ninguno tiene elecciones primarias para elegir a su candidato presidencial. Difícil, si no imposible, tener una democracia fértil y representativa si no se ponen en práctica los más elementales principios y procesos democráticos.

Se habla mucho de partidocracia, pero realmente tampoco a eso llegamos. Si lo observamos bien, el proceso político no es dominado ni conducido por los partidos políticos. Quienes realmente hacen y deshacen son sus dirigentes, sus cúpulas o sus líderes supremos (morales o amorales).

¿Vivimos en una partidocracia? Definitivamente no. Nuestro sistema político es una oligarquía. Oligos quiere decir pocos, oligarquía es el gobierno de unos cuantos. Esto es una ¡Cúpulacracia¡(se oye feo verdad).

Desde siempre, en México se ha privilegiado el acuerdo cupular, a puerta cerrada, en espacios pequeños y en lo oscurito. Sin duda, así es más fácil llegar a decisiones, especialmente las que convienen directamente a los presentes en la negociación.

Con un manejo demoledoramente efectivo, el presidente Peña Nieto logró sacar adelante varias de las llamadas reformas estructurales, lo hizo al comandar eficazmente un ejercicio de cooptación de cúpulas partidistas que todos conocimos como el Pacto por México.

Pero una cosa es “gobernar” a las huestes de la oligarquía partidista y otra es hacerlo con un país con más de 120 millones de habitantes. Más allá de las reformas, los graves problemas de seguridad, corrupción, impunidad y desigualdad que vivimos siguen allí. Estos no se resolverán como por arte de magia gracias al voluntarismo de unos pocos sino a las acciones concretas y reales de miles, decenas de miles de ciudadanos y sus respectivas autoridades.

La clave del poder pareciera estar en ostentar una agandallada representación que simula una legitimad democrática que en verdad no se tiene.

El presidente Peña escogerá al candidato del PRI, Andrés Manuel López Obrador a sí mismo, los dirigentes de partidos agrupados en el Frente (PAN, PRD, Movimiento Ciudadano) están haciendo todo tipo de malabares para que Ricardo Anaya se quede con la candidatura, aunque también es cierto que en su proceso de “simulación” democrática están dejando abierta la rendija para que otros líderes jueguen a colarse y meterse de contrabando en la boleta. De los chiquipartidos no hay mucho que decir, sólo que parasitarán con quien sea más rentable a sus dirigentes.

La ausencia de democracia en la vida interna de los partidos es un factor explicativo del multitudinario torrente de personas que aspiran a obtener las firmas necesarias para ganar el derecho a llegar a alguna de las boletas electorales. Caso paradigmático es el de Margarita Zavala quien ocupaba una posición competitiva en una frustrada elección primaria que no se llevó a cabo al interior del PAN. Este partido había puesto el ejemplo a otros en sus procedimientos democráticos internos… ya ni ellos. El retroceso es generalizado.

De la misma manera que una democracia no funciona sin demócratas, nuestra democracia requiere que en los próximos ciclos se restituya la relevancia de democratizar la vida interna de los partidos. Debiera ser en el seno de la vida partidista que los representantes políticos identifiquen y discutan las ideas, propuestas, programas y liderazgos que necesitamos para tener un sistema político en el que quepamos todos y nos sintamos representados (hoy más de la mitad de los mexicanos no se identifica ni simpatiza con algún partido político).

El término médico “oligofrénico” se refiere a los sujetos con “poca mente”, aquellos que acusan un claro retraso mental. No es el caso de los líderes de las cúpulas partidistas. Son listos y vivos quizá pudiéramos decir que son Oligomiteras o dicho en castellano que tienen poca, muy poca madre.

 

@GuidoLara

Agenda Pública en los Libros- Netas y Mitos del Mexicano Hoy

En Agenda Pública y los libros: José Carreño Carlón con Guido Lara, Claudio Flores Thomas, Alejandro Garnica conversan sobre los sueños y mitos del ser mexicano. En este programa presentó esta investigación que es la segunda, después de 12 años se analizó a México y a los mexicanos para ver como habían cambiado o si se mantenían igual.

 

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Revive el programa y conoce más de esta investigación y conoce los mitos y las netas de nuestra cultura, así como las características que nos hacen ser mexicanos.

Año nuevo… ¿México nuevo?

Por: Izaro Díez Lezama

* Este texto se publicó originalmente el 16 de Enero del 2018 en El blog de LEXIA en Animal Político.

Antes de centrarnos en los propósitos para este 2018, hagamos un breve repaso de lo que fue el 2017, un año que podríamos definir de difícil, convulso, ciertamente inestable y repleto de acontecimientos que describen a la perfección estos tiempos que nos ha tocado vivir.

Inicia un nuevo año, y lo ha hecho, además, con una gran luna llena que dejo a interpretación de cada quién…

Para muchos, el mes de enero simboliza el comienzo de algo nuevo, de nuevos propósitos que tienen que ver con cambios, bien personales o profesionales. Representa el comienzo de una etapa en la que hemos de deshacernos de lo viejo o por lo menos de aquellos obstáculos que no nos han permitido avanzar, para dejar espacio a lo nuevo. En definitiva, para muchos se trata de cerrar puertas para que otras nuevas puedan abrirse.

2017: un arranque difícil

Pero antes de centrarnos en los propósitos para este 2018, hagamos un breve repaso de lo que fue el 2017, un año que podríamos definir de difícil, convulso, ciertamente inestable y repleto de acontecimientos que describen a la perfección estos tiempos que nos ha tocado vivir.

Desde inicios de año, el 2017 se vaticinaba complejo. La investidura de Donald Trump un 20 de enero como presidente de Estados Unidos bajo su ya popular lema Make America Great again, dio el pistoletazo de salida a lo que ha sido un año más cercano a una película de terror que a otra cosa. Su nombramiento como presidente daría paso a un año repleto de declaraciones, provocaciones y actos que no han dejado indiferente a nadie y en el cual las redes sociales han jugado un rol protagonista.

La injerencia rusa en procesos electorales, el conflicto entre Corea del Norte y Estados Unidos, las crisis catalana y venezolana, los acuerdos para la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte, los ataques terroristas a manos del ISIS, o el conflicto palestino-israelí son quizá algunos de los acontecimientos más relevantes de este año. No debemos olvidar que también ha sido un año de grandes desastres naturales que han dejado tras de sí múltiples daños materiales y humanitarios: los huracanes Irma, Harvey y María, los terremotos del 7 y 19 de septiembre en México, los incendios en Chile, California, Sudáfrica, Portugal o España, las inundaciones en Perú, Japón, California, son solamente algunos ejemplos que ponen de manifiesto la relación actual que mantenemos con nuestro entorno y que nos está pidiendo a gritos reflexionar y adquirir un mayor compromiso y responsabilidad al respecto.

El 2017 se recordará también, por ser el año del #SiMeMatan, del #MeToo, del #NiUnaMenos o del #YoSiTeCreo, movimientos ciudadanos que surgieron como respuesta a hechos deleznables que dejan patente lo lejos que nos encontramos aún de vivir en un mundo regido por valores como el respeto hacia los demás, la honestidad y la empatía.

Uno de los estudios que realizamos en Lexia junto con Nexos en 2011 arrojó datos preocupantes sobre el mexicano, caracterizado por un profundo individualismo y falta de solidaridad. En aquel entonces, un 86% de las personas dijo no tener aspiraciones colectivas sino individuales y el 81% afirmó que su familia estaba antes que su país en sus intereses. Un 63% comentaba que el esfuerzo personal de cada quién es más importante que el esfuerzo de todos como país dado que “cada quién jala por su cuenta” (63%). Además, la percepción de que el país iba por mal camino fue también mayoritaria (62%) sin embargo, tan solo la mitad opinaba que podía hacer algo por cambiar la situación de este.

19 de septiembre: se nos movió el contexto

Si bien este 2017 ha sido un año complicado para todas y todos los mexicanos, también ha sido un año en el que hemos demostrado que cuando queremos podemos unirnos, ser solidarios, generosos y preocuparnos por nuestro vecino.  El terremoto del 19 de septiembre reveló que no siempre somos indiferentes a lo que ocurre a nuestro alrededor y que tenemos la suficiente capacidad de cambiar el rumbo de nuestro país si trabajamos conjuntamente, porque en el fondo y no tan fondo, la unión hace la fuerza.

Sin embargo, ese espíritu de lucha, de unión, de trabajo ciudadano… parece diluirse tan rápidamente como los propósitos que cada uno de nosotros hacemos al inicio de año. Así como cada enero nos proponemos dejar de fumar, ir al gimnasio o aprender un nuevo idioma y en febrero ya se nos olvidó; las ganas y el empuje de hace unos meses que nos hizo a todos querer tomar las riendas para vivir en un país mejor, corre el riesgo de quedarse en buenas intenciones.

El 2018 trae de la mano muchas oportunidades, pero una fundamental. Las elecciones presidenciales están a la vuela de la esquina, y con ellas, la posibilidad de decidir nuestro destino. Más allá de lucha electoral que si bien apenas empieza a todos nos tiene ya saturados, confundidos, esperanzados y desesperanzados en la misma medida… nos brinda la oportunidad de retomar esos propósitos colectivos de septiembre, y ahora sí, cumplirlos, o intentarlo al menos.

2018: Que nuestros propósitos no se apaguen

Propongámonos entonces seguir alimentando ese espíritu que vivimos en México los días posteriores al 19 de septiembre, que no se quede en un recuerdo o en un simple titular. Propongámonos también que lo injusto no nos sea indiferente, aceptar nuestra responsabilidad de lo que ocurre a nuestro alrededor; propongámonos no cerrar los ojos y hacer que no vimos nada. Propongámonos empezar a cultivar esa gran cualidad que es la empatía y el respeto hacia los demás. Propongámonos conectarnos más con el aquí y con el ahora y desconectarnos un poquito más del ayer y de lo que será. Y que este año sí, por una vez, en julio no hayamos olvidado todos nuestros propósitos.

¿Se lo proponen conmigo?

Se busca serie

Por: Dalia Berman (@daliaberman)

 

* Este texto se publicó originalmente el 20 de Diciembre del 2017 en El blog de LEXIA en Animal Político.

 

“Elegir no nos ha hecho más libres sino más paralizados, no más felices sino más insatisfechos”. Barry Schwart

 

Lo que antes solía ser un momento de relajación y de escape, ahora se ha convertido en una carga al tener cientos de opciones para elegir qué ver en las distintas plataformas de video streaming. Y hoy ya no podemos culpar a las televisoras por su mala programación.

La época favorita del año ha llegado. El termómetro comienza a marcar temperaturas debajo de los 10 grados centígrados y los amantes de las noches de películas en casa tenemos la excusa perfecta.

“Suena bien el plan de salir a cenar, pero con este frío como que se me antoja más quedarme en casa y ver una película”, escribí en un grupo de Whatsapp. Después, me enrollé en la cobija más caliente que pude encontrar y me acomodé en el sillón.  Estaba lista para devorar el catálogo completo de Netflix. Pasaron 30 minutos y lo único que me había devorado era un paquete entero de palomitas con extra mantequilla.

Se estima que una persona pasa alrededor de 20 minutos buscando qué ver en plataformas de video streaming como Netflix, Blim, Amazon Prime, HBO Go, Hulu, entre otras. Un estudio realizado por Ericsson ConsumerLab en 2016 reveló que usuarios estadounidenses pueden pasar hasta aproximadamente 40 minutos buscando contenido. En México, aún no contamos con estudios que brinden cifras exactas, pero me atrevo a decir que no estamos nada lejos de los números estadounidenses. Incluso agregaría que algunos de nosotros, en repetidas ocasiones, ni siquiera logramos encontrar algo que nos deje completamente satisfechos. Por lo que terminamos optando por apagar la plataforma sin haber consumido nada.

Barry Schwartz, psicólogo norteamericano, nos ha hablado sobre esto desde el 2004 en su libro La paradoja de elegir, donde a partir de ejemplos cotidianos sobre el consumo en supermercados y tiendas de ropa, explica cómo es que la saturación de productos a elegir en los diferentes canales de venta, lejos de producirnos placer, nos genera una inmensa ansiedad. De hecho, la mayoría de las veces los humanos nos encontramos paralizados frente a esta gran cantidad de opciones. Como en todo, existen los suertudos que logran decidirse por algo, pero de igual manera no se salvan de sentirse insatisfechos. Siempre terminan pensando que quizá la opción por la que optaron no era la mejor y pudieron haber escogido algo diferente.

Pero, aunque las empresas de video streaming están conscientes de esto y hacen hasta lo imposible para que la experiencia de búsqueda del usuario sea cada vez más sencilla, con algoritmos sofisticados y efectivos, nosotros seguimos de complicaditos.

Al parecer, aunque Netflix nos recomiende una curaduría de contenido especialmente diseñada para nosotros, preferimos seguir buscando durante largos minutos antes de tomar LA decisión.

Hace tan solo algunos años la situación era reconfortante, no teníamos más opción que victimizarnos por la pobre e insípida programación televisiva. En ese entonces se consumía únicamente lo que las televisoras querían, a la hora que ellos lo querían. Ahora las nuevas plataformas nos han hecho vulnerables, su sobreproducción constante de contenidos variados nos hace enfrentarnos día a día a nuestro peor miedo: responsabilizarnos por nuestro propio consumo. Hoy, escoger un contenido representa mucho más que un clic, se ha convertido en toda una responsabilidad.

Porque si bien pasar tanto tiempo buscando es tedioso y frustrante, resulta aún más frustrante el por fin haber tomado una decisión y darse cuenta de que el contenido ganador no cumple con las expectativas. Esta sensación es la misma como cuando decides qué platillo ordenarás en un restaurante después de haber mirado todo el menú al menos unas 3 veces. El platillo sabe bien y cumple, pero al salir del lugar te imaginas que tu comida pudo haber sido aún mejor si hubieras pedido algo distinto.

Lo que sucede es que tanto en el caso del restaurante como en las plataformas de video streaming, el problema no se encuentra realmente en el proceso de búsqueda sino en el resultado.

Cuando nos encontramos en un proceso exhaustivo de una toma de decisión lo que verdaderamente buscamos es la certeza de que lo que escogeremos será nuestra mejor opción. Así, el tiempo que nos tardamos en decidir es directamente proporcional al miedo que tenemos de arrepentirnos sobre nuestra decisión. Y mientras en el restaurante no queda de otra más que pedir algún platillo porque ya tienes al mesero esperándote, cuando estás frente a la pantalla nada ni nadie te presiona. Entonces, la búsqueda se extiende hasta que nos armamos de valor y asumimos la responsabilidad de escoger.

La vida está llena de responsabilidades, sí. Pero nadie quiere que el ver la televisión sea una más de ellas. Lo que antes solía ser un momento de relajación y de escape, ahora se ha convertido en una carga. Hoy, ya no podemos culpar a las televisoras por su mala programación. Con esta nueva manera de consumir contenido audiovisual solo nos queda culparnos a nosotros mismos por haber decidido darle clic a __________ (inserte el contenido más decepcionante que hayan consumido en una plataforma de este tipo).

De acuerdo con un estudio realizado por Netflix en 2016, los mexicanos somos profesionales en “maratonear” series ocupando el séptimo lugar a nivel global de este tipo de consumo. Además, se reportó que el 65 % de los programas más consumidos son series originales de la plataforma.

Es que el sentimiento más reconfortante solamente llega cuando descubrimos una serie maravillosa como _________ (inserte el nombre de una serie que le parezca maravillosa) y sabemos que al menos por un tiempo, estaremos salvados de enfrentarnos al miedo de decidir.

Elegir se nos dificulta, no porque no sepamos hacerlo sino porque no queremoshacerlo. Pasar tantos minutos frente a la pantalla intentando encontrar algo que ver, no sucede ni por la saturación de contenido ni por la falta del mismo, es el reflejo de que no estamos dispuestos a lidiar con la carga de hacer una mala elección.

Por lo pronto, mientras no seamos capaces de responsabilizarnos, solo nos queda pedir recomendaciones y esperar poder culpar a otros en caso de que no resulte como esperábamos.

Así que bienvenidas sean sus sugerencias porque se acercan las vacaciones y yo, busco serie.

Karina Vega presenta el papel de los millennials en las elecciones

Nuestra socia directora, Karina Vega fue invitada en el programa Agenda Pública para analizar el papel de los millennials en las elecciones, en ellas nos platicó como está generación prefiere aportar ideas frescas.

Con un 32% de la población total de nuestro país lo millennials no mantienen una conexión cercana con la política ya que la consideran muy lejana, los políticos del pasado le resultan aburrido y prefieren a los que generan propuestas mucho más creativas y colaborativas.

Revive la participación de Karina Vega en Agenda Pública hablando de los “Millennials en las elecciones” dando clic y participa con nosotros en @plasencia82 y @LEXIAGlobal

 

 

#GuerradeNarrativas – Camino al 1ero de Julio

Como todos los lunes nuestro Vicepresidente, Claudio Flores Thomas presentó su Guerra de Narrativas en Agenda Pública con Mario Campos, en ella analizó a los principales actores camino a las elecciones del primero de Julio.

Las tres grandes narrativas del camino al primero de Julio son las del INE, Candidatos y Candidatos Independientes.

El INE ha tenido un papel de comunicación muy fuerte, colocando varios temas en la mesa, el último la detección de irregularidades en la obtención de firmas de los candidatos independientes. Estamos viendo un fortalecimiento del papel institucional del INE al señalar con toda claridad la demanda ciudadana de hacer justicia.

Ha castigado seis años después a los partidos tras una trama de empresas fantasma de financiamientos ilegal y lavado de dinero en la entrega de tarjetas.

El instituto ha tenido una narrativa de sanción, una narrativa de supervisión, hay una exigencia y un movimiento institucional para ganar legitimidad. Hablan de que en estas elecciones tendrán un trile blindaje para evitar que se intervengan o afecten las elecciones. Tienen que fortalecer su papel de árbitro.

Los ciudadanos estamos exigiendo árbitros fuertes que hagan que se cumpla la ley y sanciones a quien las viole.

La segunda narrativa es sobre los Candidatos Independientes, estamos viendo un proceso de indagación sobre cómo están obteniendo el apoyo.

Si se comprueba que si hizo mal uso de los recursos para obtener firmas se erosiona la candidatura de los independientes. Los ciudadanos queremos que si llegan los independientes a las boletas lleguen bien.

Ahora los candidatos independientes tienen un nuevo reto, la dispersión tienen que estar en 17 estados.

Como última narrativa está la de los candidatos, estamos viendo una precampaña de ciudadanos, todos están fortaleciendo su ángulo ciudadano mostrando sus actividades diarias. Están esforzándose en tratar de que los ciudadanos compremos la historia de que son como nosotros.

El reto que tienen los políticos es que se enfrentan a un contexto de descrédito que los ciudadanos no se creen. A pesar de eso estamos viendo un esfuerzo narrativo por vendernos esa historia de cercanía.

La presión que hay sobre el candidato del PRI ha hecho que cambien su nombre, veamos a Meade en un esfuerzo de demostrar que es un candidato fuerte, hay un gran rechazo al gobierno federal y el candidato de alguna manera representa la continuidad.

El presidente se mete a los temas de campañas, porque en la agenda del gobierno federal ya vieron los focos rojos. Es mejor que se meta el a que se meta el candidato, si el candidato se mete le hace daño.

AMLO lleva un par de décadas haciendo campaña, su gran fortaleza es crecerse ante el ataque. Cada vez que lo hacen víctima lo hacen subiré en reconocimiento y positivos.

La corrupción e impunidad sigue siendo el tema principal durante la guerra sucia, está siendo un tema muy importante como lo que se está viendo en Chihuahua con Corral.

Se están terminando de conformar los equipos de campaña, se están formando sus equipos para ganar el primero de julio. Lo interesante es que todos los candidatos están señalándose sobre irregularidades y pidiendo al INE que esté pendiente.

Revive esta #GuerradeNarrativas Camino al 1ero de Julio dando clic y participa con nosotros en @ClaudioFloresT, @LEXIAGlobal, @mariocampos y @Foro_TV

#SoyFacilote – Estudio para el programa de Martha Debayle

#SoyFacilote

 Realizamos un estudio para el programa de Martha Debayle para conocer qué tan fácil es caer en tentación, qué cosas no pueden resistir, en pocas palabras ¿Qué tan facilote eres?  Nuestro Vicepresidente, Claudio Flores y nuestra Socia Rosario, Zavala presentaron lo presentaron y estos son los resultados.

Se dice que la Tentación es “el impulso de hacer o tomar algo atrayente pero que puede resultar inconveniente”.
● La Tentación es el deseo de realizar una acción inmediatamente agradable pero probablemente dañina a largo plazo, por multitud de razones: legal, social, psicológica (incluyéndose la culpa).
● Cuando “caemos en tentaciones” es porque no podemos resistirnos a ese impulso que lo genera.

Entrevistamos a 300 cuentahabientes para conocer su opinión sobre las tentaciones y saber con qué cosas son “Facilotes”

Perfil de los cuentahabientes → ¡más mujeres interesadas en este tema!
• Mujeres 75%
• Hombres 25%

Edad: 

Edad  
18 años a 25 años 7%
26 años a 35 años 41%
36 años a 45 años 44%
46 años o más 8%

 

¿Qué tan fácil caes en tentaciones?

Muy fácil, siempre caigo 10%
Fácil 15%
Regular, depende “de la tentación” 68%
Difícilmente 6% 


¿Qué tipo de “tentaciones” son a las que menos te puedes resistir, es decir, con qué “eres bien facilote”?

Comer / antojos entre comidas (dulces, botanas, etc.) 69%
Ir de compras / gastar 50%
Usar redes sociales /internet 50%
Maratones de series de TV 34%
Cine / teatro / conciertos 22%
Beber / alcohol 22%
Viajar 21%
Chismear / “hablar mal de la gente” / contar cosas que “había prometido no decir” 20%
Ligar / conocer gente / incluso “poner el cuerno” 17%
Fumar 13%
Salir de fiesta / salir a bailar 11%
Videojuegos 5%

¿Hay alguna fecha en la cual eres más propenso a caer en tentaciones?

No realmente, no es un tema de fechas 69%
Épocas navideñas 10%
Días de celebración (día del amor y la amistad, día del padre, día de la madre, fiestas patrias, etc.) 7%
Cumpleaños 3%
En todas las anteriores 11%

 

¿Quién te “sonsaca” más a caer en tentaciones?

Yo solo, no necesito a nadie que me sonsaque 68%
Amigos 14%
Mi pareja 11%
Familiares 5%
Compañeros de trabajo 3%

 

¿Cómo te sientes después de haber “caído en una tentación”?

   
Satisfecho 39%
Culpable 37%
Alegre 27%
Arrepentido 25%
Frustrado 13%
Enojado 5%
Triste 4%

 

¿Qué cosas te has prometido a ti mismo no volver a hacer, y “caíste en tentación”?

No cuidar la salud (neto) 43%
Comer en exceso 39%
No hacer ejercicio 4%
Tomar mucho refresco 4%
No dormir 1%
Gastar de más (neto) 24%
COMPRAR (bolsas, zapatos, ropa, accesorios, etc.) 16%
GASTAR (en  los gustos personales y aunque no haya dinero) 8%
Usar en exceso tarjetas de credito 1%
Relaciones personales “dañinas” (neto) 15%
No llamar /  no  volver con  mi ex 5%
Engañar 5%
Sexo 3%
Salir con alguien 2%
Ligar 2%
Consumir sustancias tóxicas (neto) 10%
Fumar 6%
Alcohol 5%
Drogas 1%

 

 

Escucha nuevamente el estudio en el podcast y participa con nosotros en @RosarioZavalaR @ClaudioFloresT @marthadebayle @Rebmangas y @LEXIAGlobal  

#GuerradeNarrativas – Las historias al arranque del 2018

Como todos los lunes, nuestro vicepresidente, Claudio Flores Thomas presentó su Guerra de Narrativas en Agenda Pública con Mario Campos en esta ocasión analizó los temas de los cuales se está hablando en el arranque del 2018.

Son tres historias las que están dominando la Agenda:

  • El arranque de las campañas
  • El asunto de la seguridad
  • La cuesta de enero

En las campañas políticas estamos viendo una hiperactividad comunicacional de los precandidatos, están muy activos. Estamos viendo spots que se están pautados por la autoridad e incluso los noticieros están llenos de información sobre el tema.

La audiencia no está reaccionando con ánimo, está reticente a emocionarse, hay una sana distancia ciudadana siendo crítica con las propuestas que vienen de estos actores.

El segundo tema que es la inseguridad, estamos viendo un cierre de año récord en inseguridad, con 23,101 muertes. 12 periodistas asesinados a lo largo del 2017. Se han asesinado a 11 políticos, que desde 2006 a la fecha suman 111 alcaldes y exalcaldes asesinados.

Vemos un incremento en la problemática de la inseguridad que preocupa a la ciudadanía y genera miedo de salir a la calle.

La tercera historia es la cuesta de enero, donde se mueven tres variables fundamentales: El gas LP, la gasolina y la tortilla.

La tortilla es un elemento fundamental de la alimentación en México, muchas veces las autoridades no entienden el peso que tiene la tortilla en la alimentación de las familias mexicanas. Estamos viendo una cuesta de enero difícil.

Las campañas nos recuerdan cómo estamos, cómo queremos estar y a partir de ahí se toma una decisión. Las campañas mezcladas con un tema de inseguridad e incremento de precios hacen una mala combinación para los candidatos.

 

Revive el programa dando clic  ➡

Narrativas del arranque de 2018, con Claudio Flores

Participa con nosotros en @ClaudioFloresT, @mariocampos, @LEXIAGlobal y @Foro_tv

#GuerradeNarrativas-La Navidad y cómo llega el mexicano

Como todos los lunes nuestro VicePresidente, Claudio Flores Thomas, presentó su Guerra de Narrativas en Agenda Pública con Mario Campos, en esta ocasión tuvo como invitado a Omar Estrada de Evidens para hablar de las narrativas de navidad y cómo es que los mexicanos cierran el años.

Muchas veces contamos historias negativas de cómo está la emocionalidad de la ciudadanía en México, se ha encontrado que la gente viene cambiando su humor cuando se habla de Navidad. En los últimos años la navidad se ha racionalizado, llegamos pensando más en el trabajo, en el bolsillo los problemas sociales, etc.

Hoy la gente está viviendo un momento de certidumbre en comparación del año pasado, en 2016 la incertidumbre se incrementó por la llegada de Trump, la baja aprobación del liderazgo, el dólar en su máximo histórico.

Estamos enfrentando esta navidad con un espíritu diferente, hay más emocionalidad, el principal elemento es que la gente tiene muchas ganas de reunirse con la familia, la idea no es solo un compromiso.

El 19-s es lo que marcó este cambio, tras esa tragedia surgió una necesidad de abrazarnos de encontrarte que sigue hasta diciembre. La gente habla de la familia como algo que no recuperaba como valor.

Conecta con las narrativas que se construyen a partir de estas fiestas y se ven enriquecido por referentes internacionales como la película Coco.

Hay una carga emocional muy fuerte durante estas navidades, está cruzando con un periodo donde se está prefigurando un proceso electoral el próximo año donde estamos en un momento de cambio. Venimos de un 19-s que nos marcó como mexicanos y no hizo volver a ver el rostro.

También hay una serie de referentes culturales que están valorizando lo que somos, como el caos de Coco, que está teniendo un impacto muy fuerte en torno a las tradiciones mexicanas. Las narrativas de lo que significa la familia sí trasciende la cultura y las fronteras.

Hay un parteaguas entre la mala noticia y el vaso medio lleno es la estabilidad, se percibe a pesar de lo que está sucediendo, el mexicano se sabe reconfigurado no lo espantó las amenazas del año pasado.

Vivimos una estabilidad económica, por lo menos se mantiene, ya sabemos quiénes son los candidatos para las próximas elecciones lo que hace que la estabilidad es la principal expresión de su emotividad que me lleva a vivir así esta navidad.

En las familias mexicanas se viven con igual certidumbre, el lado negativo de no poder salir a la calle con un contexto completamente peligroso, pero el mexicano tiene un efecto de resiliencia para salir adelante.

Cuando los mexicanos nos juntamos en familia nos sentimos más seguros, cuando estás tan cerca del tánatos, como fue el 19-S, perdimos certidumbre y certeza, pero nuestra reacción ante la crisis es unirnos.

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