Ayudar a la gente

* Este texto se publicó originalmente el 10 de Octubre del 2018 en El Blog Mente Social en Animal Político.

Está claro por qué la opción “antisistema” obtuvo el aluvión de votos que arrasó con un modelo político que se había configurado a partir de la alternancia democrática. Fue el profundo hartazgo, cansancio y decepción causado por un sistema político que no resolvió y más bien agudizó los problemas de fondo que seguimos padeciendo en carne propia todos los mexicanos.

El triunfo electoral de AMLO y Morena fue una catarsis que ha funcionado como una especie de sacrificio con piedra de obsidiana, en el que se supone será extirpado el corazón de un “modus operandi” insensible, tecnocrático, indolente, corrupto y en muchos casos plenamente delincuencial.

Pero ¿ahora qué? La expectativa es tan alta como la inmensidad de los problemas de un país que se desangra, se pudre, se confunde, se agacha y se va de lado.

Por eso es clave que el nuevo gobierno no caiga en la trampa de los diagnósticos equivocados y las subsecuentes soluciones ineficaces. Estamos demasiado mal para seguirla regando.PUBLICIDAD

El enorme poder del nuevo liderazgo está directamente correlacionado con la enorme responsabilidad de no fallarle a los mexicanos, especialmente a los perdedores de siempre –indígenas, clases populares, ancianos, jóvenes marginados, víctimas de la violencia, madres solteras, etc.- que por primera vez ven a alguien que verosímilmente los representa y tiene las riendas del país en las manos.

Dedicado a estudiar a profundidad las necesidades, deseos y motivaciones de los mexicanos veo con claridad cuál es la expectativa central de las grandes mayorías. Necesitan y quieren un gobierno que esté de su lado y que les ayude a salir adelante. Más allá de los “haters” que se regocijan con la derrota del PRIAN, las “mayorías silenciosas” lo que realmente quieren es mejorar sus condiciones de vida.

En la cara constructiva del triunfo de AMLO – más allá del voto de castigo- está la percepción de que es alguien que en verdad busca ayudar a la gente. Imagen creada gracias a su gestión como jefe de Gobierno del DF, especialmente con el programa de apoyos a adultos mayores y madres solteras. Por ello se diferenció de la manada al romper la ortodoxia económica y poner parte del presupuesto al servicio de poblaciones vulnerables.

Hoy estas grandes mayorías esperan un ejercicio del poder político que los escuche, que los atienda, que les de la mano. Por eso es muy delicado que AMLO y el nuevo gobierno se vayan por las ramas y no vayan a la raíz de los problemas.

Ayudar a la gente, debiera ser el baremo para la toma de decisiones y para impulsar o detener iniciativas políticas y legislativas. La pregunta sería la siguiente: ¿Esta idea, programa, proyecto, decisión, va a ayudar a la gente? ¿sí o no? ¿Es demagógica o una verdadera transformación?

Recortar sueldos a los altos niveles directivos fortalece o debilita al aparato gubernamental responsable de concebir, instrumentar y evaluar los programas y proyectos públicos ¿No va a salir mucho más caro el caldo que las albóndigas? ¿No le está quitando filo a la espada con la que se aspira a dar batallas?

Recortar el dispendio, los gastos fastuosos, los privilegios, el gasto improductivo, los guaruras, el turismo legislativo, la corte de aduladores y achichincles disfrazados de asesores. Sin duda hay que hacerlo. No aportan nada y restan mucho.

Sustituir instituciones por asambleas y movimientos no acabará dejando a la intemperie a los más débiles, no son la ley y las instituciones republicanas verdaderos igualadores.

Regala un pescado y le darás alimento para un día, enséñale a pescar y lo alimentarás para el resto de su vida. Cómo aplicar esto en nuestro país.

Eliminar programas e inversiones que no tienen rentabilidad social y que en poco o nada ayudan a la gente. Claro.

Dejar de considerar a los “desechos” del sistema como seres humanos prescindibles. Tender la mano e incluir a ancianos, indígenas, discapacitados, enfermos, desempleados, “ninis”. Hay que entrarle, la voluntad política es necesaria pero no suficiente, se requieren ideas innovadoras que permitan que los programas sean sustentables en el tiempo.

Generar becas a los jóvenes marginados es suficiente para incorporarlos a la vida productiva y a una vida dentro de la ley o hace falta algo más.

Cancelar el aeropuerto ayuda a la gente o lo haría revisar los planes y defender medidas económicas, transparentes, eficientes y técnicamente impecables para tener una obra al nivel de un país moderno que aspira a ser una potencia comercial y turística.

Invertir en una refinería o hacerlo en detonar el crecimiento de las energías renovables que no solo generarán empleos, sino que protegerán el patrimonio natural de la gente amenazada por los efectos devastares del calentamiento global.

De acuerdo, los maestros de la CNTE y los delincuentes también son gente, pero no debiera tomarse en cuenta también las aspiraciones de educación de calidad de los más pobres y la exigencia de justicia de las familias de las víctimas. ¿Cómo juega aquí la máxima juarista “el respeto al derecho ajeno es la paz”?

El presidente electo lo ha dicho con claridad: “Aspiro a ser un buen presidente de México”. Si deja atrás medidas efectistas y se concentra en ayudar a la gente –de verdad, de fondo, con seriedad, con visión de corto, mediano y largo plazo–, seguro podrá ocupar un buen lugar en la historia.

No está el horno para más decepciones.

Aquí no hay negros

* Este texto se publicó originalmente el 17 de Octubre de 2018 en El Blog de LEXIA de Animal Político.

Por: Doris Guisao

Si no reconocemos la aportación africana

en la conformación de México,

no nos estamos entendiendo”.

María Elisa Velázquez

Antropóloga mexicana

La idea generalizada de que “en México no hay negros” ha causado invisibilidad a un sector importante de la población, lo que se traduce finalmente en violencia y discriminación. ¿Pero, por qué esta negación?

Para empezar, el propio Estado mexicano se ha tardado –casi cuatro siglos- en reconocer su existencia. En 2015 se contabiliza por primera vez a la población afrodescendiente del país, en este censo hecho por el INEGI se incluye la pregunta para autodeterminarse negro o afrodescendiente, es decir, afromexicano de acuerdo “con su cultura, historia y tradiciones”. El resultado: un millón cuatrocientos mil mexicanos se reconocen como afros, lo que representa el 1.2% de la población. La mayoría de esta población se encuentra en Guerrero, Oaxaca y Veracruz.

Si bien fue un paso importante incluir la pregunta en el censo del 2015, los resultados no derivaron en políticas públicas que beneficien a este sector como un grupo diferenciado, es decir, que hasta de los grupos de los excluidos están siendo excluidos, quedando así por fuera de los programas de gobierno que están dirigidos a los grupos étnicos de México. Si los afromexicanos fueran clasificados como grupo étnico, recibirían fondos adicionales para la promoción de su cultura y para programas de salud pública, educación, y acceso a tierras. En vez de estar en la marginalidad actual en la que se encuentran.

Como bien señaló el antropólogo mexicano Gonzalo Aguirre Beltrán, en su libro “La población negra  de México” (1945), en este país se ignora la importancia que tiene el africano en la composición cultural, social y genética de su población. Lo anterior, entre otras cosas, se debió a la temprana mezcla –en comparación con otros lugares- que se dio entre la población negra, los indígenas y mestizos, “borrando” así todo rastro de africanía y diferencia con la excusa del mestizaje para dar paso al proyecto de nación mexicana. “El negro no pudo reconstruir en la Nueva España las viejas culturas africanas de que procedía, a diferencia del indígena que, reinterpretando sus viejos patrones aborígenes dentro de los moldes de la cultura occidental, logró reconstruir una nueva cultura indígena, el negro sólo pudo, en los casos en que alcanzó un mayor aislamiento, conservar algunos de los rasgos y complejos culturales africanos”

Pues bueno, esto no ha cambiado en la actualidad, no sólo no siguen existiendo en el imaginario de los mexicanos en general, sino que no se ha hecho un reconocimiento constitucional por parte del Estado mexicano. El problema no sólo es que estén borrados de la historia mexicana sino el nulo acceso a políticas públicas que fomenten sus raíces, cultura y patrimonio. Su rezago educativo, acceso a servicios de salud y educación, sus niveles de analfabetismo, acceso a servicios en la vivienda y sus ingresos laborales muestran una realidad que puede caracterizarse, como “pobreza por discriminación”. 

Actualmente existen movimientos por la defensa de los derechos de los afromexicanos, principalmente en la Costa Chica, Guerrero y Oaxaca, como también un interés académico por estudiar las raíces africanas que quedaron enterradas con el ideal del mestizaje. Sin embargo, los esfuerzos de la academia y las organizaciones civiles no han sido suficiente para lograr un reconocimiento jurídico y social, el argumento del Estado: “No son un grupo étnico”, como mencionó el antropólogo Peter Wade durante los años 80 cuando se daba este mismo debate en el resto de América Latina: “La gente indígena, cabe fácilmente en la categoría de Otro, de distinto. En cambio, a la gente negra se le ve como otros ciudadanos más, aunque vistos por muchos como ciudadanos un poco sub-desarrollados, primitivos o inferiores” (Wade 1984).  La etnización de la negridad, como lo llamaría Eduardo Restrepo, no fue tarea fácil para el resto de América Latina, el reconocimiento social y constitucional fue un primer paso para una lucha que aún continúa y que en México urge que empiece.

Nos encontramos actualmente en el Decenio Internacional para las poblaciones Afrodescendientes promulgado por la ONU en el 2015, cuyo objetivo principal el de “reforzar las acciones y medidas que garantizan el pleno ejercicio de los derechos económicos, sociales, culturales, civiles y políticos de los afrodescendientes, así como su participación plena y equitativa en la sociedad. Bajo el lema “Reconocimiento, Justicia y Desarrollo”, el Decenio ofrece un marco operacional para estimular a los Estados a erradicar las injusticias sociales heredadas de la historia y para luchar contra el racismo, los prejuicios y la discriminación racial que todavía sufren los afrodescendientes.” Así que ¿Cuál es el reto? Reconocernos en las diferencias, luchar contra el racismo, la discriminación y dejar de postergar el reconocimiento social y jurídico de este sector.

En LEXIA somos conscientes tanto de la diversidad como de los retos que tenemos para luchar por un mundo más incluyente, proponemos reconocimiento, integración y respeto.

Si no compra la CAUSA, no mallugue

* Este texto se publicó originalmente el 11 de Octubre de 2018 en El Blog de LEXIA de Animal Político.

Por: Aline Ross (@AlineRossG)

La inclusión, la tolerancia y el empoderamiento parecen estar de moda y son conceptos que, como muchos otros, se han querido apropiar el mundo de la mercadotecnia y las marcas. Yo no veo mal que las marcas deseen promover conceptos y valores sociales, de hecho, pienso que hoy es casi una obligación y que además nos conviene a todos para construir un mundo mejor pues son ellas las que están presentes todo el tiempo en el día a día de la gente, y las que tienen enormes presupuestos para llegar a muchos más y transmitir así el mensaje. Lo que está mal es que lancen cosas sin sentido ni evaluación, sin visión estratégica y sobre todo sin una comprensión profunda de aquello de lo que quieren hablar.

Casi todas las semanas veo que salen a la luz nuevos esfuerzos de grupos de influencers o de campañas o de productos apelando a la inclusión, el empoderamiento femenino, la unión de la ciudadanía, el cuidado de lo más débiles o el respeto al medio ambiente. Las causas del mundo se llevan de una categoría a otra pasando por la industria de la moda, la alimentación, la belleza, etc. Antes eran dos mundos separados, uno correspondía al área de responsabilidad social y otro al de la mercadotecnia, pero ahora se mezclan para construir marcas con más sentido porque todos sabemos que así nos conectamos más con su narrativa y con lo que creemos refleja de nosotros mismos.

El problema está en que no se trata de tener una idea genial y lanzarla como cada quien mejor entienda. Cuando hablamos de causas sociales nos estamos metiendo con un aspecto muy sensible para la población de este país. Para entrarle a una causa hay que entender que hoy la gente es hipersensible y que esto deriva de un contexto sumamente trastocado donde la estabilidad se sostiene con pinzas y donde hay un hartazgo por los abusos, la impunidad y la violencia. Entender al país y el sentir de los mexicanos es esencial para lidiar con estas sensibilidades; entender al país y su estado emocional resulta indispensable para construir con coherencia y cordura.PUBLICIDAD

Una cosa es manosear una causa y otra es sumar a una causa, la diferencia no es sólo semántica; sumar es/está en el terreno de lo legítimo y para lograrlo se necesitan una serie de condiciones como congruencia y autenticidad. Nada que no sea auténtico interesa hoy y créanme, se nota cuando no lo es, se nota en las imágenes, en los videos, en los hashtags, en los copys, en los voceros, en los logos, se nota en todo.

Por eso las marcas e iniciativas que quieran ser progresistas y entrar en esos terrenos deben hacerlo con el tiempo y el tiento necesarios, con toda la estrategia y la evaluación como respaldo además de hacerlo con verdadera intención de abonar; esto implica una nueva forma de construir publicidad y comunicación; tenemos que entenderlo.

En el pasado la publicidad sólo se lanzaba y no había interconexión entre los consumidores como la hay ahora, además de que la relación era pasiva -la marca lanzaba un estímulo y alguien lo recibía- no se podía cuestionar, premiar, debatir, amar o reclamar públicamente. Hoy la historia es otra, pero no sólo se trata de la relación con las marcas sino de las tendencias emergentes y la estructura mental del ciudadano-consumidor. Sí, para hablar de causas y sumar a ellas es necesario entender a los consumidores como actores sociales, ampliar la mirada y establecer un contexto de la causa y del rol que las personas anhelan tomar en ella.

Estamos en la era de potenciar y privilegiar la autoexpresión. En la comunicación pasamos en pocas décadas de un modelo donde se evidenciaban las bondades funcionales de los productos o servicios, al modelo actual donde lo que importa es en quién me convierto yo al usar esta marca; son mundos muy diferentes. Hoy el ser humano más que nunca desea mostrar qué tipo de persona es al sumarse a un movimiento y expresar por qué desea hacerlo. Y no es que antes no fuera así pero no existían los medios con el alcance que hoy tienen las redes sociales para mostrarlo (Show-off), tampoco existía la creciente necesidad de salvar y transformar nuestro mundo, por ello la importancia de que sea legítimo, porque está relacionado directamente con el impacto que tendrá.

Así que no es tan evidente, la mercadotecnia con causa ya llegó, ya está aquí, y por eso toca aprender a hacerla con legitimidad y corazón. En pocas palabras y como dice el dicho de todos conocido “si no compra no mallugue”, las causas hay que comprarlas bien para no dañarlas.

Aún hay mucho por aprender respecto a cómo se están abordando los movimientos desde la mercadotecnia y lo que implica es repensar e ir haciendo camino. Como lo dije en un inicio, estoy a favor de que las marcas le entren a cambiar el mundo pero no bastan las buenas intenciones se necesitan campañas impecables y constructivas. Los esfuerzos fallidos nos ayudan a revisar para seguir haciendo industria y aunque se olvidan rápidamente pueden enseñar mucho a los que vienen atrás.

Nuestras sociedades, nuestro planeta, necesitan de involucramiento, de poder y fuerza, mientras más sumemos más lograremos. Empecemos cada uno desde nuestra cancha de acción y vayamos perfeccionando y adaptando el cómo y cuando veamos una buena marca sumando apoyemos e impulsemos su mensaje porque seguro está cambiando algo para bien.

Tenemos memoria, tenemos futuro

* Este texto se publicó originalmente el 3 de Octubre de 2018 en El Blog de LEXIA de Animal Político.

Por: Yolanda Barrita (@Yolanda_Barrita)

Colectivamente, la memoria se construye por diversos elementos que trascienden el acto de recordar un hecho o evento. Para dotar de sentido a la memoria de un grupo, es necesario reconocer, afrontar, asumir, e integrar los hechos del pasado. La construcción de memorias permite dotar al pasado de un sentido en el presente desde el cual se pueda avanzar hacia un futuro deseado. Por ello, la memoria colectiva es esencial para la reconciliación y la construcción de paz en un país y en una sociedad cada vez más fragmentada.

De acuerdo con la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública 2018 ENVIPE (INEGI, 2018):

  • Durante 2017 hubo 25.4 millones de víctimas de 18 años y más en el país, lo que equivale al 29.7% del total de la población.
  • El 35.6% de los hogares del país contó con al menos un integrante como víctima del delito.
  • En 93.2% de los delitos no hubo denuncia, o bien, la autoridad no inició una averiguación previa o carpeta de investigación.

Sin duda, son números preocupantes que dejan ver la crisis que atravesamos en temas de inseguridad, de impunidad y de confianza en las instituciones, que a su vez ha derivado en un malestar social cada vez más patente, en un colectivo iracundo capaz de linchar a individuos, pero con menos capacidad de asumir su corresponsabilidad ciudadana, de actuar y de exigir.PUBLICIDAD

Reconocer que vivimos una crisis de inseguridad y de violencia requiere ir más allá de emitir señalamientos y acusaciones a un gobierno y a los gobernantes; se debe admitir que los períodos de violencia no solo se definen por factores políticos, económicos y sociales, sino que tienen consecuencias en los individuos y las comunidades al diluir las bases de lo cotidiano y cambiar la manera de concebir su impacto en la manera de reconocernos y reconocer frente a nosotros la mirada del otro.

La manera de logar este reconocimiento es mediante un análisis profundo y honesto, una autocrítica de nuestro rol como ciudadanos, cuestionarnos qué hemos hecho para contribuir a la situación actual del país, pero, sobre todo, qué hemos dejado de hacer y qué nuevas acciones podemos emprender como parte de un proceso de recomposición del tejido social y una estrategia de construcción de la paz.

El Foro Europeo para la Seguridad Urbana (EFUS por sus siglas en inglés) alude a la cohesión social como un componente elemental para el desarrollo y la construcción de paz. El EFUS destaca que para que exista cohesión social es necesario garantizar la igualdad de oportunidades para cada miembro de la sociedad, por lo que la exclusión y la desigualdad ponen en riesgo la construcción de paz y el desarrollo de un país.

Por su parte, Mauricio Meschoulam, experto en temas de seguridad y construcción de paz, menciona que la paz no se reduce a la ausencia de violencia e inseguridad, si no a la presencia de ocho elementos estructurales que van desde los gobiernos que funcionan adecuadamente y las buenas relaciones entre vecinos hasta la distribución equitativa de los recursos.

Sin embargo, no solo no contamos con estos pilares, sino que hemos desarrollado una gran capacidad para naturalizar problemáticas que nos dañan y lastiman profundamente como sociedad, en parte por auto protección en parte por indiferencia. El acostumbrarnos a la violencia y perder el asombro ante tráileres que transportan cadáveres, hablar de desaparecidos y de fosas clandestinas, el convivir con la pobreza (de acuerdo al CONEVAL 53 millones de mexicanos viven en pobreza) y el ser indiferentes a la desigualdad (según datos de Oxfam, el 10% de la población concentra el 64.4% de la riqueza del país), impiden el reconocimiento del momento tan delicado que vivimos erosionando así la memoria y alejándonos cada vez más de la cohesión social.

En este sentido, distintos países han trabajado fuertemente la construcción de las memorias, incluida la memoria histórica. Un ejemplo son Colombia y Argentina que desde hace un par de décadas se han detenido a revisar los conflictos y situaciones de violencia y los han reconocido como parte de su historia. El tan escuchado “Nunca Más” alude a tomar consciencia de lo que NO se desea, a hacer una revisión integral y a trabajar lo necesario para que aquello que dañó no vuelva a suceder. Para lograrlo, es imprescindible que instituciones, gobiernos, actores políticos, sector privado, organizaciones civiles, académicos y ciudadanos reconozcan el conflicto y estén dispuestos resarcirlo cada uno desde su propio espacio.

Surge así la necesidad de preguntarnos ¿qué hemos hecho como ciudadanos?, ¿qué hemos dejado de hacer?, ¿hemos contribuido con el olvido?, ¿con la indiferencia?, ¿con la apatía?, ¿hasta qué punto asumimos nuestras obligaciones y responsabilidades ciudadanas más allá del no tirar basura en la calle?, ¿conocemos y asumimos nuestros derechos políticos más allá del voto?

Por ello la urgencia de aclarar Ayotzinapa, de saber qué pasó con los 43 estudiantes y con los más de 37 mil desaparecidos en el país, de seguir recordando el 2 de octubre, de recordar la solidaridad del 19 de septiembre del 1985 y de 2017, la elección del 1988, de reconocer que la elección del 1º de julio fue un claro “No más” de una sociedad harta y molesta.

Porque solo en la medida en que tengamos memoria histórica podremos aspirar a tener un futuro más justo y más sólido como sociedad, de lo contrario como dice el refrán, estaremos condenados a repetir nuestra historia.

Entrevista Jesús Ramírez en Agenda Pública.

En la Agenda Pública de este domingo, Mario Campos junto a Claudio Flores Thomas, Rafael Cardona y Javier Tejado entrevistaron a Jesús Ramírez, vocero del presidente electo Andrés Manuel López Obrador.

El primer tema que se tocó fue la consulta sobre la construcción del Nuevo Aeropuerto de la Ciudad de México, también se habló de las expectativas que está generando el nuevo gobierno y si podrán cumplir con ellas.

Es acertado del nuevo Gobierno no tenerle miedo al debate y abrir la conversación y ponerla en el asunto público. En esa labor comunicacional se tiene que crear certeza, que suma y a veces se genera incertidumbre, toda transición genera incertidumbre y preguntas.

El gobierno en transición a tenido como acierto no temerle miedo al debate, abrir la conversación y poner en el asunto público las discusiones públicas.

Como siguiente tema, Jesús Ramírez fue cuestionado en como será la relación de Andrés Manuel López Obrador con los medios de comunicación.

El presidente electo tiene muchos frentes abiertos, estos se abren en función de expectativas ciudadanas que quieren saber algo sobre esta materia.

Seguimos en una polarización post electoral, los que están contentos, esperanzados y con gran expectativa y quienes están reticentes y con miedo. ¿Cómo comunicar en esta situación?

Revive esta entrevista y participa con nosotros.

Guerra de Narrativas – Consulta NAICM

Ahora en domingo, nuestro VP, Claudio Flores Thomas presenta su Guerra de Narrativas en Agenda Pública con Mario Campos. En esta ocasión acompañado por Rafael Cardona analizaron el reto de la consulta sobre el Nuevo Aeropuerto de la Ciudad de México.

Desde el análisis de la comunicación es una discusión de un alto nivel técnico, el tema de un aeropuerto en términos comunicacionales parece que está siendo un dolor de cabeza para este gobierno en transición.

Todo hecho que este nuevo gobierno coloque en el eje de la certeza, suma. Tiene que dar certidumbre sobre lo que va a pasar durante la gestión y las consecuencias que van a tener las acciones. Todo lo que genere incertidumbre le resta.

Hay asuntos que empiezan a ser delicados en el operar antes del primero de diciembre. La consulta del aeropuerto habrá particulares que recibirán los datos de las personas que vayan a votar. Debería estar regulados por instituciones oficiales como el IFAI.

Autoridades que todavía no lo son se empiezan a comportar como si lo, incluso manifestando los viejos vicios de nuestra cultura política, un uso faccioso del poder. El problema general que revela es una mala gestión de la expectativa.

El tema del aeropuerto parece ser un dolor de cabeza para el gobierno de transición.  Cualquier cosa que da incertidumbre para la ciudadanía le resta al gobierno.

Hay asuntos que empiezan a ser delicados en su operar, sobre todo porque son autoridades que no son autoridades.

El problema que tendrá el nuevo gobierno es la es la mala gestión de la expectativa, el gobierno entrante tiene un gran reto. La expectativa es la pesadilla de los ganadores, tienes que elevar la expectativa para obtener el voto, pero a la hora de obtener el poder debes llevar esa expectativa a su justa dimensión, de lo que eres capaz de hacer.

Hoy la satisfacción de una expectativa es inversamente proporcional al tamaño de su expectativa. Somos un país desesperado por la situación que estamos atravesando.

Revive esta Guerra de Narrativas y participa con nosotros. 

3 Insights para conectar con la App Generation.

Cómo cada año nuestra socia directora, Aline Ross, fue parte del evento Moders, en esta ocasión el Foro fue el Tec de Monterrey y presentó:  3 Insights para conectar con la App Generation.

¿Qué es la App Generation?

Howard Gardner y Katy Davis acuñaron un nombre para esta generación en su obra “App Generation” a la que definen no solo por un criterio de edad, sino por una forma de pensar el mundo: La Mentalidad App.

Mentalidad App

Forma algorítmica de ver la vida donde cualquier pregunta, necesidad o deseo debe ser satisfecha de manera inmediata, definitiva y sin ambigüedades.

Tres aspectos clave caracterizan a la App Generation

¿App Enabler o App Dependant?

Son Influencers en potencia

Viven en la tecnología

¿Cómo reconocerlos?

  • Nacidos a partir del 2000.
  • Pueden controlar 5 pantallas (o más) a la vez.
  • Se comunican mejor con imágenes que oral o textualmente.
  • Prolíficos creadores de contenidos, además de consumidores.
  • Mucho más conscientes y realistas que otras generaciones.
  • Quieren impactar al mundo, ayudar a la gente, hacer voluntariado y les preocupa el planeta.
  • Enfocados en el futuro, quieren triunfar a corta edad.

La App Generation representa aproximadamente 33 millones de habitantes. [datos del INEGI 2015]

Es difícil atraerlos masivamente porque son más críticos, usan redes sociales diferentes, comparten opiniones y consultan sitios especializados.

La personalización, así como los mensajes construidos en diálogo directo son la forma más valiosa de acercarse a ellos.

Nuevo esquema de valores

DO YOUR LIFE:

Ante una avalancha de información, están aprendiendo a construir sus propios criterios.

VISIÓN PLANETARIA:

Piensan en términos del planeta, a nivel macro, quieren impactar en la historia.

TUTORIAL PARA VIVIR:

Lo que están buscando es cómo aprender a abrirse paso en el mundo.

DO IT YOURSELF

Crecieron en un contexto incierto, están acostumbrados a solucionar problemas de forma personal y enfocada.

3 Insights para conectar con la App Generation

1- NO me digas NO

Quieren cambiar al mundo, pero aún no saben cómo.

Rechazan un no como respuesta, no por rebeldía o por cerrarse a la crítica, sino porque se saben capaces de solucionar lo que sea necesario.

Desde pequeños están expuestos a las problemáticas globales, por lo que son muy conscientes.

Son comprometidos, tienen una ambición diferente y una firme intención de cambiar al mundo.

La tecnología es su gran facilitador: los informa, los educa y les da herramientas. En ella encuentran formas de colaboración que antes no eran posibles. Es oportunidad de cambio y crecimiento.

2- El amor en tiempos de apps

La App Generation siguen siendo tan románticos y soñadores como cualquier adolescente, en cualquier época humana.

Disfrutan el contacto físico, la voz cercana, compartir espacios públicos, los detalles del ser amado.

Vuelven pública su intimidad y narran su amor en redes sociales

Pero Cuidado, eso puede traer riesgos:

  • 58% de las actividades que realizan los jóvenes en internet implican un riesgo.
  • 84% del contenido que suben los adolescentes a redes sociales, es información personal.
  • 50% de los adolescentes, de 14 a 17 años de edad, acepta haber conocido en persona a alguien contactado por internet.
  • 2 de cada 10 adolescentes han participado por iniciativa propia en sexting.
  • 5 de cada 10 adolescentes les han ocultado a sus padres haber visto contenidos inapropiados como pornografía y violencia.

3- Inclusión y equidad de género

Se habla de que la App Generation asume valores de equidad, tolerancia y aceptación a la diversidad sexual.

Que no les gusta que les impongan estereotipos pues se perciben como una generación diversa, libre, abierta, que crecieron en un mundo globalizado, conectado, digital y que eso es suficiente para alejarlos de tabués.

Que su hiperconectividad y globalidad, les ha permitido evolucionar más rápido que otras generaciones en estos temas.

La comunicación de la administración pública en tiempos electorales.

El Fondo de Cultura Económica realizó cuatro días de Foros en sus distintas librerías en ellas para platicar con la Autora, María José Canel, sobre la nueva comunicación en la Administración Pública.

En la mesa del jueves en la Librería Octavio Paz, se analizó la comunicación de la administración pública en tiempos electorales. En panel estuvo conformado por María José Canel, nuestro VP, Claudio Flores Thomas, Lorenzo Córdova, Roberto Heycher y Rubén Álvarez.

En el se analizó el papel que tuvo el INE durante las elecciones más grandes de la historia, los grandes retos que se tuvieron por actores que buscaron descarrilar las elecciones a través de noticias falsas y desinformación.

Se tuvieron que hacer alianzas con medios, plataformas electrónicas y la sociedad civil para combatir la proliferación de noticias falsas.

Otra de las acciones que se tomaron fue realizar una campaña para explicarle a la ciudadanía todos los pormenores de los comicios y las funciones del INE.

Una de las acciones más importantes fue dar los resultados, sin importar lo cerrados que fueran, y pedirle responsabilidad a los candidatos y actores políticos.

Sabemos que gobernar es comunicar y se gobierna comunicando. Tenemos que persuadirnos que la contingencia de todos los días puede estar abordar de manera estratégico y tener una planeación y cómo anticipar.

Antes de la elección sabíamos que había desconfianza en las instituciones, también desinformación, memes, eventos desestabilizadores y actores políticos poniéndose creativos.

El INE buscaba en estas elecciones dar certeza a los ciudadanos, certeza de que se iba a poder votar, se iba a contar su voto y se iba a respetar su voluntad.

Tuvimos una autoridad electoral que se atrevió a hacer muchas cosas, entre ellas, ponerse como tarea hacer de ésta, la elección mejor comunicada, mejor explicada, la más informada y la más vigilada.

La autoridad se atrevió a moverse y comunicar de manera distinta, conectar al ciudadano con el proceso electoral. Se construyó una narrativa, ahora sin narrativa no llegas a nada. Vemos una lucha por la hegemonía de cada historia y el INE creo su propia narrativa y pudo controlar el mensaje.

Revive esta participación organizado por El Fondo de Cultura Económico y participa con nosotros.

Guido Lara analiza las acusaciones en contra de Kavanaugh y cómo van las negociaciones del TLC.

Desde Nueva York, Guido Lara estuvo presente el programa Al Cierre del Financiero Bloomberg, junto con Leonardo Kourchenko y Juan Pablo Spinetto analizaron la situación que vive el juez 
Brett Kavanaugh por las acusaciones de Blasey Ford. 

Mientras el juez se defiende señalando que las acusaciones en su contra son una artimaña demócrata, esta mujer se vuelve una heroína.

La declaración de Christine Blasey es un proceso con mucha valentía muy grande, tiene un tema cívico de salir adelante muy importante.

En caso de que Kavanaugh no llegue a la Corte Suprema se mantendría en su cargo, pese a las acusaciones de acoso en su contra. 

En Estados Unidos no solo se está viendo una lucha de Republicanos contra Demócratas, estamos viendo una lucha de conservadores vs liberales.

Estados Unidos se está inclinando hacia decisiones conservadoras, situación que afecta directamente a las mujeres.

Guido Lara, Juan Carlos Spinetto y Leonardo Kourchenko analizan el momento por el que pasa el Tratado de Libre Comercio y cómo Trump ha usado su personalidad dominadora para influir en los términos del mismo. 

Claudio Flores Thomas analiza la crisis de impunidad que existe en el caso de Javier Duarte.

Los miércoles nuestro VP, Claudio Flores Thomas, se presenta en Bitácora Política con Blanca Becerril y Héctor Jiménez Landín. En esta ocasión para analizar la crisis de impunidad que existe en el caso de Javier Duarte. 

Lo que sucedió con Javier Duarte fortalece a narrativa de impunidad, seguimos siendo un país que la impunidad campa a sus anchas. Las imágenes de Duarte vimos una actitud cínica.

El mensaje de su abogado fue muy desafortunado, diciendo que fue un buen día para Duarte; pero fue un pésimo día para México, la justicia y la lucha contra la corrupción. Se fortalece la comunicación después de ver a Karime Macías viviendo en Londres.

La multa de 58,000 pesos es un símbolo d ausencia de castigo, de ausencia de consecuencias.

Salieron tres vocerías:

Se activó la voz del gobernador Yunes, fortalece un mensaje de lo recuperado, el tema de dos procesos todavía abiertos. Otra vocería es la de AMLO, que castiga y critica la situación de corrupción. Sale la vocería de la PGR, que está deslucida porque nadie cree en ellos.

Esto fortalece las narrativas prexistentes, una gestión del gobierno fallida en términos de corrupción e impunida, vemos ineficacia e inutilidad del aparato de justica para castigar.

Y se fortalece la narrativa de Andrés Manuel cómo un vocero crítico del sistema que acabará con la corrupción e impunidad.

Vivimos en un estado de derecho donde tenemos que respetar la ley, la tasa de impunidad que existe en nuestro país hace que la ley parezca un testigo presencial de algo que no sucede.

La narrativa jurídica parece estar limitada para explicarnos y darnos satisfacción de castigo.

Revive el programa y participa con nosotros.