La salud es lo primero. Es cierto y se dice fácil, pero en materia de políticas públicas constituye un reto complejo, pues plantea demandas siempre crecientes y cada vez de mayor costo en un contexto de recursos públicos siempre escasos.

Las diversas iniciativas de educación para la salud y la amplia gama de conocimientos, actitudes y conductas preventivas que requieren ser promovidas entre la población se han visto beneficiadas de diversos estudios cualitativos y cuantitativo dirigidos a entender nuestros hábitos y la mejor forma de mejorarlos.

Uno de los programas donde hemos tenido la oportunidad de participar casi desde su inicio es el de Entornos y Comunidades Saludables (1) el cual proporciona apoyo técnico, capacitación, asesoría y financiamiento para el desarrollo de proyectos municipales de salud para la entrega de servicios de promoción de la salud y prevención de enfermedades que generen la modificación de los Determinantes de la Salud (condiciones en las que las personas nacen, crecen, alimentan, viven, educan, trabajan, divierten, envejecen y mueren) y fomenten la responsabilidad compartida de la comunidad. Este programa atiende municipios con localidades de 500 a 2500 habitantes con un menor Índice de Desarrollo Humano.

Entre los principales avances del Programa en el periodo 2000 al 2013, se encuentran los siguientes:

  • Se certificaron 1,339 comunidades como saludables y 6,944 comunidades más en proceso de certificación.
  • Se instalaron 6,168 Casas Amigas del Niño y de la Madre.
  • Para el año 2012 se habían incorporado 1,811 municipios de todo el país al programa (74% de los 2458 municipios existentes en todo el país al año 2012).

Nuestros insights han contribuido a mejorar la calidad de la comunicación y efectividad de las iniciativas llevadas a cabo por la Secretaría de Salud.

Notas

  1. Entornos y comunidades saludables.  Programa Sectorial de Salud 2013 - 2018. Secretaría de Salud. México, 2014

Historias de éxito