#FenómenoSocialdelMes – Todos podemos ayudar, las marcas también

Los mexicanos siempre se han caracterizado por ser solidarios ante la adversidad y el sismo del 19 de septiembre lo demostró nuevamente. Afortunadamente quienes también demostraron solidaridad fueron las marcas que se unieron a la causa de distintas formas. Este acontecimiento nos mostró cómo todos podemos ayudar desde nuestra trinchera, ya que la ayuda llegó de todas partes y había espacio para todos.

La valoración e impacto que tuvieron las acciones de estas marcas tiene como base la coyuntura y elementos que no necesariamente se espera continuamente de un producto o servicio. Sensibilidad, cooperación, flexibilidad, apertura e inmediatez son las temáticas que lograron mayor empatía y valoración ciudadana, que lograron ser capitalizadas de distintas formas.

Un evento catastrófico como el que acaba de sufrir México eleva al máximo la atención de la ciudadanía sobre el desempeño de los distintos sectores, y el comercial es uno de los más importantes. Esto detona la necesidad de operar con mucha precisión la comunicación y la alineación de su dimensión simbólica (imágenes, acciones, discursos, posturas, etc.): cada elemento es importante.

Las mayores expectativas se centraron en las tiendas departamentales, ya que fue prioritario el abastecimiento de materiales y productos que se necesitaban en ese momento. Las compañías de telefonía móvil liberaron las líneas y el wifi, empresas de transporte de pasajeros apoyaron con viajes gratis para voluntarios y rescatistas. Marcas de consumo masivo brindaron los medios para llevar víveres a las zonas más afectadas de Morelos y Puebla.

La ayuda no sólo llego de las grandes marcas, también de negocios locales, como es el caso de la ferretería en la Colonia Condesa que donó todo su inventario. En la zona de la Roma-Condesa varios restaurantes y cafeterías se convirtieron en lugares de descanso para voluntarios, donaron comida y hubo otros que se convirtieron en albergues para perros. Estas acciones han sido recompensadas por la ciudadanía en el corto plazo con donaciones en efectivo y visitas recurrentes.

Sin embargo, no todo fue positivo o bien encausado, ya que algunas marcas no tuvieron la sensibilidad necesaria o no hicieron la lectura adecuada. Se presentaron alza en precios, campañas inoportunas, imposición laboral, encubrimiento de daños y afectaciones reales, etc. Muchas de estas acciones fueron denunciadas a través de redes sociales logrando hacerlas virales, con lo que seguramente estas marcas serán recordadas por la población al momento de tomar una decisión de compra y recomendación.

Los últimos días nos han demostrado lo importante que es para las marcas saber leer las narrativas y el contexto de cada momento. A través de sus acciones pueden desarrollar una mayor conexión con su público, lo que les genera valor social en el día a día. Actualmente estamos pasando de la emergencia a la reconstrucción, en esta segunda fase es importante la presencia de la ciudadanía que en conjunto con las empresas e instituciones pueden lograr un cambio positivo y efectivo en el entorno.

El resultado fue que nos volvimos a sentir parte de algo, la coyuntura desdibuja las fronteras de edad, nivel socioeconómico o ideología (entre muchas otras). Hace mucho tiempo l@s mexican@s no sentían la emoción de la UNIDAD. Esta tragedia nos ha unido y esa sensación es agradable y queremos que se prolongue, incluso en lo que usamos o consumimos. Ante este contexto todo programa, acción o tema que prolongue y exalte la solidaridad actual es bien valorada. Es aquí donde se presenta la oportunidad de las marcas para hablar de unidad.