Guerra de Narrativas, la Huachicultura

Como todos los lunes nuestro vicepresidente, Claudio Flores Thomas, presentó su Guerra de Narrativas en Agenda Pública con Mario Campos donde habló de los Huachicoleros y como están convirtiéndose en una cultura.

La cultura es un conjunto de prácticas, creencias que nos alimentas y nos dan sentido como seres humanos, nos da algo de donde arraigarnos. Una cultura tiene sus héroes sus villanos, su dimensión religiosa y festiva, todo este lo cumple la cultura Huachicolera.

Tiene su nomenclatura, la palabra huachicol era inicialmente el alcohol adulterado, viene de la etnia de los huaches que se vestían de rojo, el lugar donde más tomas clandestinas de combustible es el triángulo rojo. El huachicol siempre está unido a una cultura delincuencial e ilegal.

¿Por qué se ha vuelto una cultura?

Primero ya tienen su vocabulario, tiene su nomenclatura, tiene su música hay una cumbia del huachicol, tiene su santo: Santo niño huachicolero, se une a la cultura del narco. El gran peligro de esto es que una cultura se reproduce, ante la inacción del estado.

El crecimiento se debe a la desatención de la autoridad, pasaron años sin que se atacara y los dejaron crecer, la falta de oportunidades en poblaciones rurales que ven esto como una oportunidad de desarrollo, aunque sea ilegal.

Otro factor es la ausencia de la cultura de la legalidad tanto en pobladores como en autoridades, las personas ven como los gobernadores se enriquecen a costas del pueblo. Cuando la población ve que los líderes institucionales se comportan así, se habla de un huchicolero de cuello blanco que es el líder sindical de Pemex, que presume su riqueza y tiene muchos gastos. Esto impacta en la cultura porque se justifica robar combustible, aunque sea un delito.

Los niños y jóvenes empiezan a ver esto como una opción de desarrollo, es muy difícil combatir a una cultura porque se autoreproduce, se defiende, tiene sus héroes, sus personajes, tienen sus villanos, sus némesis que son las instituciones, la policía y el ejército.

Tiene unas dimensiones que es muy difícil de combatir, como gran ejemplo esta la cultura del narco, que se autoreproduce porque los jóvenes ven un camino rápido a algo que posiblemente no podrían aspirar.

En la huachicultura ya hay familias completas involucradas, va a ser muy difícil para el estado combatir contra esto, porque la cultura se defiende, está fuera del ámbito de control institucional cuando se vuelve una práctica.

Una dimensión donde la autoridad tendría que intervenir es esta, si no combates los símbolos las ideas no basta con que tengas policías. Es importante entender el tamaño del problema que se está convirtiendo la narcocultura.

Revive esta Guerra de Narrativas y participa con nosotros en @ClaudioFloresT, @mariocampos, @LexiaGlobal y @Foro_tv.