Guerra de Narrativas, la política de la simulación vs el golpe de realidad.

Como todos los lunes nuestro Vicepresidente, Claudio Flores Thomas, presentó su Guerra de Narrativas en Agenda Pública con Mario Campos, en esta ocasión habló de la simulación del gobierno vs la narrativa de la realidad.

Escuchamos mucho en los medios, en las redes sociales sobre lo que están haciendo los gobiernos, los ciudadanos nos quedamos con la sensación de que se habla mucho, pero se entrega poco. Se habla mucho sobre la obra social o la que está haciendo un gobernante, pero cuando vas a visitarla resulta que no está lista, que no existe o no funciona.

El gran ejemplo de esto es el reportaje de Animal Político, donde habla de la inauguración de hospitales en Chiapas por parte de Manuel Velasco, hospitales que son inaugurados, pero están cerrados. Son 31 hospitales así, el gobierno dice que no hay recursos para seguir manejándolos.

Muy vernáculo de la cultura mexicana, hay foto de la inauguración e incluso un hospital de los que está cerrados lleva el nombre del abuelo del Gobernador de Chiapas.

Hay un discurso grandilocuente siempre se de cumplir con normas, otro gran ejemplo es lo que pasa en el Estado de México con las alertas de género que se ha denunciado que no sirven de mucho. El caso de Valeria Gutiérrez niña terriblemente atacada.

Estas simulaciones no son solamente de un partido, es de todos. Otro tema que podemos hablar es de la reciente visita de Angela Merkel a la Cuidad de México, Mancera mencionó que salió muy contenta y sorprendida con la belleza.

La capital está sumida en grandes problemas de inseguridad y delincuencia, están subiendo los asaltos.

Enrique Ochoa, presidente del PRI, ejemplifica muy bien los discursos de simulación, cuando declaró que le indigna la corrupción, pero días después nombre como líder de su partido en Morelos a una persona que está siendo investigada por ser colaboradora de Duarte.

Vemos el cinismo muy abiertamente planteado, lo que hace que los ciudadanos nos enojemos, estamos viendo una normalización. Ya no funciona anunciar la obra pública por tantas simulaciones que se han realizado.

Nos están construyendo una narrativa de éxito, trabajo y de avance, pero los ciudadanos no lo vemos. La ciudadanía ya se está documentando con sus fotos, post, publicaciones.

La narrativa gubernamental institucional se ve erosionada por la experiencia ciudadana que documenta todo.