Los millennials y las mascotas: no tengo hijos, pero sí tengo perro

Por: Erika Domínguez

El mercado de mascotas está en expansión constante, según la Asociación Mexicana de Productores de Alimentos para Mascotas A.C., 50% de los hogares en el país tiene al menos un animal de compañía, esto abarca todos los NSE. Hablamos de 14 millones de perros y gatos (según datos de Euromonitor).

Se ha dicho que esta generación creció en un mundo que cuestiona el impacto del ser humano en el medio ambiente, y que el ‘amor’ a los animales es parte de su manera de ver la vida.

photo-1433162653888-a571db5ccccf

En LEXIA nos es importante ir más allá y comprender que estas formas de pensar no son exclusivas, ni puramente Millennial, son tendencias sociales que pueden permear en muchas personas. Por lo tanto, no todos los Millennials son pet lovers.

Una mascota replantea el espacio llamado hogar: algunos Millennials, por su momento de vida, pueden estar en situación de búsqueda o mejora de un hogar y en gran parte trazan sus necesidades junto con el otro miembro de su familia: su perro o gato. Por esta razón existe un interés por lugares que permitan mascotas, junto con la presencia de parques o espacios específicos para que coma y duerma ha cobrado relevancia.

El perro en la azotea o el patio, así como el gato que se ha reformulado. Les ha tocado a los Millennials en esta situación hacer una planeación de su hogar desde cero, no lo adaptan como generaciones ya establecidas, sino que desde el principio sacrifican espacio común por darle un lugar específico a sus mascotas.

La familia se reestructura: la mascota es parte de la familia y esto representa gastos. Para algunos Milennials que viven en casa de sus padres, la mascota representa un tránsito hacia grandes responsabilidades. Muchas veces eso va más allá de mantener sus espacios limpios, por lo que parte importante de su sueldo se va en consentir y comprar lo necesario para sus mascotas: hablamos de alimento, ropa de ocasión (perros), juguetes, bocadillos y camas, un sinfín de artículos que garantizan su bienestar.

photo-1415369629372-26f2fe60c467

En el caso de los Double income no kids, (DINKS por sus siglas en inglés) o de los solteros mucho se ha dicho y hasta se ha caricaturizado que sus mascotas son una especie de preparación para conformar una familia o una especie de ‘sustituto’ de los hijos, pero esto va más allá. Los Millennials simplemente llevan muy en serio la antropomofización de sus mascotas, es algo a lo que están habituados a diferencia de otras generaciones que ‘descubrieron’ lo grato de esta compañía. Y esto se observa en la manera en la que construyen un vínculo, para ellos cada acto ya sea de convivencia o consumo con ellos, representa una reafirmación de las características únicas de sus mascotas.

La relación con perros y gatos como animales de compañía no solo nos muestra un comportamiento Millennial, sino que su relevancia nos sirve como una categoría analizadora desde la cual se asoman parte de sus retos y otros aspectos de la vida diaria.