Racismo en Redes Sociales

Artículo que apareció en el Blog de LEXIA en Animal Político el 16 de Enero.

Por Berenice Estrada @berestrada76

El control de la discriminación en redes sociales se complejiza por los miles de comentarios que cada día se publican. Siendo el machismo, la homofobia, el clasismo y el racismo las manifestaciones más comunes de discriminación en México. 5 de cada 10 palabras discriminatorias que se escriben en redes, se asocian con la apariencia física, siendo el tono de piel y el origen étnico de las personas las principales manifestaciones. Aunque es un problema que se presenta diariamente, a menudo suele ser invisibilizado.

Las redes sociales son un espacio que abre la puerta al dialogo y a la libertad de expresión al que cualquiera puede acceder, brindan la oportunidad de hablar y opinar de cualquier tema. Todos queremos expresar y que los demás conozcan nuestro punto de vista. Buscamos temas de interés y dialogamos con otros internautas; debatimos y criticamos, convirtiéndonos (o al menos eso creemos) en críticos y especialistas.  

Al ser un espacio en el que las personas pueden expresarse libremente, hay situaciones o hechos que generan polémica por la diversidad de vertientes que surgen al respecto, surgiendo comentarios cargados de racismo. Ejemplos sobran, pero un caso reciente es el de Yalitza Aparicio, quien se dio a conocer por su papel protagónico en la película Roma de Alfonso Cuaron y que ha desatado un sinfín de debates y comentarios de corte racista.

Ha llamado la atención de los medios y la opinión pública en redes, ya que si bien no es la primera mujer de origen indígena en aparecer en la industria del cine, su impacto ha trascendido a otros ámbitos. Después de modelar ropa de la marca Dior y aparecer en la revistas Vaniti Fair y en la portada de Vogue México, el diálogo se desató en redes, celebrando el reconocimiento que se hace a una mujer de origen indígena, al trabajo que realizó en la película y al impacto que ha tenido a nivel internacional. Sin embargo, los comentarios racistas no se hicieron esperar:

 “Lo que callamos los prietos”

“No todo lo mexicanos somos color caja de cartón”

    “Sigue pareciendo del tianguis”

Luego de su aparición en la entrega de los Golden Globes, el diálogo se intensificó, ya que como cada año el atuendo de las actrices se convierte en objeto de crítica y Yalitza no fue la excepción. Su atuendo fue criticado por muchos cibernautas en redes sociales, desatando conversación entre ellos: “Me dio asquito, Gucci no puede vestir para ese tipo de morfología, por eso tiene un estándar estético”, “aunque la mona se vista de seda, mona se queda” son sólo algunos ejemplos.

Estos comentarios no solo demuestran cuan cerrados estamos a dejar los estereotipos atrás y ver más allá de lo ya normalizado, sino cual ajenos somos a nuestras propias raíces.  El mexicano está acostumbrado a que los actores que triunfan en el ámbito de cine cumplen con un estándar físico que da una “buena impresión” del país ante el mundo y cuando alguien que no cumple con ese estándar triunfa, las personas no saben como reaccionar, adoptando una postura crítica o de burla.

En México, el racismo se ha normalizado tanto, que no se acepta su existencia, la sutileza con que la gente discrimina comparado con los escenarios que los medios nos presentan, como el genocidio nazi, hacen que las personas no sean conscientes de este tipo de discriminación, restándole importancia al impacto que puede alcanzar, por lo que tomar medidas para erradicarlo se vuelve un reto complicado.

Las redes sociales, al ser el medio más asequible para expresarse libremente, guarda un sinfín de comentarios racistas que las personas expresan de manera directa o sutilmente a manera de chiste, sin imaginar el alcance e impacto que estos pueden tener. Ya que a partir de un comentario o chiste que pareciera inofensivo se desata una discusión que genera cada vez más controversia, llevando la conversación a puntos inimaginables.

Si bien las redes sociales son un espacio para expresarnos libremente, no debemos olvidar que la libertad de expresión está regulada y no debe incitar a la violencia o la discriminación. Promover un diálogo de respeto hacia los demás ayuda a construir un espacio equitativo y diverso.