La relación entre música y emoción está cambiando por la capacidad tecnológica para medir, interpretar y anticipar esas emociones a gran escala.
Al cierre de 2025, 77.4 millones de mexicanos escuchaban música, podcasts o audiolibros a través de plataformas digitales, lo que equivale al 80.1% de los usuarios de internet en el país.
Esto refleja una adopción tecnológica masiva y revela la consolidación de un ecosistema de datos conductuales en expansión. Cada interacción con el audio deja un rastro que puede analizarse.
Cada canción reproducida, cada salto de pista y cada minuto escuchado generan información. Dentro de este universo, 42.9 millones de usuarios realizan algún tipo de pago por contenido de audio y 14.3 millones mantienen suscripciones activas, lo que confirma la solidez y el crecimiento del mercado digital del audio.
Detrás de estos números se registran millones de decisiones emocionales cotidianas.


Las plataformas no solo identifican qué contenido se consume, también buscan comprender cuándo, cómo y en qué contexto emocional ocurre ese consumo.